Policías y guardias civiles se concentran en Sevilla para conseguir más medios y el reconocimiento como profesión de riesgo
- Ismael Serrano
- 23 nov 2025
- 2 min de lectura
Actualizado: 11 dic 2025
El jueves 13 de noviembre, policías nacionales y guardias civiles se concentraron para pedir más medios, más apoyo legal y que su trabajo sea reconocido como profesión de riesgo. La protesta se celebró frente a la Delegación del Gobierno de Sevilla y vino motivada por el tiroteo ocurrido el 8 de noviembre en Isla Mayor, donde varios agentes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, durante una intervención contra el narcotráfico.

Muchos de los asistentes manifestaron sentirse desamparados frente al Ministerio del Interior, mostrando su enfado con la situación. Incluso algunos de ellos reclamaron abiertamente la dimisión del ministro Fernando Grande-Marlaska.

"¿Cuántos más tienen que salir heridos?" " ¿Cuántos más tienen que morir? " Preguntas como estas se escucharon durante la concentración, donde los presentes también recordaron a los compañeros afectados y mostraron su apoyo a sus familias.
La protesta, organizada por la Plataforma “Mismo trabajo, misma jubilación”, reunió a numerosos agentes y representantes sindicales. Todos coincidieron en señalar la falta de recursos materiales y humanos para enfrentarse a organizaciones criminales cada vez mejor equipadas. También reclamaron mejoras en las condiciones laborales y una jubilación digna, dado que actualmente perciben pensiones entre un 30 y un 40 % inferiores a las de otras policías autonómicas que sí cuentan con reconocimiento como profesión de riesgo.
Uno de los momentos más destacados fue la lectura del manifiesto a cargo de Carlos Prieto, portavoz de la plataforma, quien expresó el malestar general: “No podemos salir cada día a jugarnos la vida frente a criminales que nos atacan con armas de guerra sin los medios de protección adecuados”.
Entre las principales demandas se encuentra la declaración del Campo de Gibraltar como Zona de Especial Singularidad, lo que permitiría reforzar los efectivos, mejorar los recursos y adaptar la respuesta policial a un entorno especialmente sensible por la presión del crimen organizado.
Los agentes también insistieron en la necesidad de contar con un marco jurídico sólido que respalde su actuación y evite situaciones de desprotección, especialmente en intervenciones de alto riesgo. Muchos trabajan con medios insuficientes y sienten que la sensación de abandono institucional es cada vez mayor. Los convocantes advirtieron que seguirán movilizándose si no se adoptan medidas efectivas.



